El sábado pasado, en lo que fue mi primera despedida de soltera oficial, estaba yo con mis dudettes refugiándonos en la cocina después de varias horas de Timbiriche y Kabah, con coreografías y todo, cuando de repente empezó a sonar Luis Miguel a lo lejos. "No mames, ¿en serio Luis Miguel???" "Sólo falta que pongan el último disco"
A todo esto, nos acompañaba una pipita desarmable de imanes, que fue la estrella del fin de semana, por encima de la futura esposa.
De pronto, en un destello de creatividad cannavilítica, pensé en voz alta: si Beyoncé grabara un disco similar, se llamaría Beyoncicos!!!!
Espasmos, risas, lágrimas... la noche se alegró y de pronto las endorfinas empezaron a hacer efecto. Luis Miguel dejó de importar... por cinco minutos.
Gracias macoñita, nos salvaste una vez más!
A todo esto, nos acompañaba una pipita desarmable de imanes, que fue la estrella del fin de semana, por encima de la futura esposa.
De pronto, en un destello de creatividad cannavilítica, pensé en voz alta: si Beyoncé grabara un disco similar, se llamaría Beyoncicos!!!!
Espasmos, risas, lágrimas... la noche se alegró y de pronto las endorfinas empezaron a hacer efecto. Luis Miguel dejó de importar... por cinco minutos.
Gracias macoñita, nos salvaste una vez más!

